domingo, julio 22, 2012

Terminamos un día como ayer como cuando todo empezó. Siempre temí este momento sabes…
Temí por mi quizá egoístamente, temí por mi porque creí estar seguro de lo que yo sentía
y cada vez más creía e idealizaba tus palabras, tus gestos y tus encantos.
No llores amor… Porque amor es lo que siento por ti, un amor especial,
un amor reservado, un amor profundo y frustrado... Perdón.
No quiero irme sabiendo que me desprecias, pero no puedo quedarme sabiendo que no puedes entenderme y créeme, será lo mejor para ti y para mi, tal vez ahora no lo comprendas pero llegará el momento que me destierres expulsándome definitivamente de tu vida, porque no valí la pena… Perdón.
Nadie te señalará ni juzgará porque jamás lo permitiré, desde la otra orilla así no lo creas sabré defenderte hasta el final; tal vez fallé estando contigo, esta vez no fallaré estando sin ti.
No se qué desearás para mi ahora, para ti solo deseo alegrías y felicidad y sé que la tendrás porque diste lo mejor y esa es tu bendición, más pido con respeto a Dios que si me alejo ahora es porque tu mereces lo mejor, siempre lo mejor.
Seca tus lágrimas… Pues el sol en el momento que decidas saldrá nuevamente, un hermoso y bello sol donde verás a tu familia, tus amigos y tus proyectos, cuando con nuestra soberana y valiente decisión, las tristezas hayamos dejado atrás.

1 comentario:

cálamo currente dijo...

ermano ke paso? kreo entender, pero no pense sentir esas lineas tuyas nunca.