jueves, noviembre 28, 2013

La práctica del practicante

Deuda personal.
Hace un año tal vez dos, después de un par de mesesitos en una Fiscalía Mixta de un distrito de Lima Norte, ingresé a un conocido estudio que solo asesora y representa casos de familias "bien" famosa por sus divorcios veloces y al cash, la oficina estaba en un lugar ficho, cuando leí que convocaban practicantes de derecho me dije: la hago! Fui el último entrevistado entre 7 u 8 contemporáneos, el Jefe revisó mi C.V. e hizo algunas preguntas que contesté con honestidad jurídica, fijo estipendio y comencé el mismo día, las semanas siguientes fueron idas y venidas a Poder Judicial, Juzgados de Paz, Migraciones, SUNARP y entrenamientos intensivo para desawebarte al momento de conversar con especialistas y jueces en sus horarios de atención, mi compañero de correrías estudiaba en "Alas" solo le faltaba un año para egresar, diariamente la misiones empezaban en el centro de operaciones que era un área dentro de la oficina donde un joven abogado ancashino muy diligente y con complejo de pulpo preparaba los escritos al tiempo que nos daba tips de criollada para promover, colocar, buscar e impulsar la "cosa nostra" y así movernos con celeridad en las instancias que correspondan según la hoja de ruta que diariamente tenían para nosotros con nombre y apellido, arrancábamos a las 8am y se terminaba con la misión diaria. En el fragor de las correrías pasó de todo, jornadas de éxito y otras pal callejón oscuro, pero los practicantes siempre con sus recursos del BUEN PRACTICANTE inmunes a todo teníamos la consigna"sino sales nadando, sales flotando" Cosas para compartir y otras: secreto profesional.