viernes, enero 19, 2007

* A UN GRAN AMIGO

Mirada fija, alerta, siempre vigilante y dispuesto a triturar todo si de darme la bienvenida se tratase, te recuerdo cuando niño mojándome el rostro con tu lengua fiel, mordidas a exactitud con tu arma blanca de bien... Nunca me importó los encierros por nuestras fugas al pimbol, porque los vidrios rotos, el florero de la abuela vencido, y el batallón de medias a hilachas convertidos son testigo de cuánto nos divertimos … en el 93 y 94 en que socios definitivos nos hicimos.

En casa la vida nunca fue fácil lo sabes bien, triste y ausente en el lote 46 era sinónimo de placa familiar, sin embargo jamas dejaste que me pierda entre esos espectros a quienes sobre su fotografía en blanco y negro dábamos colores de nuestra gran amistad.

Cómo olvidar las tardes sentados en la escalera que daba hacia el jardín, las mismas que se llenaron de todos nuestros renglones, y siempre tú acompañándome en cada fantasía fiél amigo que perdí.

Cuando púber, fuíste TÚ quién me defendió del puñetero chancho Gomez,
entrada perfecta en retaguardia presta a tus famosas mordidas le clavaste los colmillos por el culo, y más tarde cruzando su vereda camino a casa, su perro “el chucho” supo también ese mismo día que si de callejeros se trata tú sin serlo eras el número uno…

maldita sea cuanto te extraño amigo, cuanto sufre este despojo tu partida, cuanto llora mi corazón esta ausencia que ahoga de recuerdos cada espacio que dejas, páginas vacías de un libro que abandonas. Prólogo que mueres sin darte cuenta, soy solo una maldita coma en espera, continuación que no encuentra motivos… desde hoy un espacio en blanco cuando escribo.

Fuiste TÚ quién contemplo mis lágrimas de adolescente confundido, quién abría el camino cuando escapaba de casa a caminar en madrugada, mi banqueta segura en el parque de “los trulos”, él mejor ángel que soportaba mis depresiones, mi pasaporte en la calle de los Condes y los más malos.

El que esperaba en la puerta cuando por instintos llegaba a casa después de mis mayúsculas borracheras, y ladrabas como requintándome la madre, pero sin alejarte… tu no eras un animal, tu eres un punto y aparte.

Recuerdo que Sandra en el fondo te odiaba, por todas las meadas que le obsequiabas cuando nos veías discutir … eran tan graciosas tus pendejadas y yo que siempre para tus webadas me prestaba.
Sé también que ella te llegaba a las bolas, pero ahora esta lejos y tú mucho más todavía.
A ella ni la extraño y a ti No podré olvidarte, hasta Vallezkita hoy a llorado, presiento que su inocencia percibió que un amigo deja un espacio que nadie ocupara y esta casa sin ti, tampoco será igual.

Q.E.D. BARRABAS *1991 - 2007+


3 comentarios:

Johanna Muñoz dijo...

aunque no e mucho que decir en este momento, aunque lo que diga puede sonar medio confuso, aunque no lo conoci, si presiento que el sentimiento entre ambos era gigante, por que a veces las mascotas, se vuelven nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros compañeros fieles que nos aman sin condicion, sin interes, sin recelo... sin cuestiones, es una conexion especial e incluso unica. Yo quizas creo comprendenterte, aunque los sentimientos son diferentes, tambien he sufrido la perdida de grandes amigos, y me ha dolido muchoooo y realmente, creo que barrabas era un buen amigo, pero la muerte es algo desconocido, solo piensa que esta mejor sin menos dolor, como estuvo en los ultimos dias, y que aunque la ausencia es dolorosa es algo que es natural y por lo tanto lo debemos aceptar con mayor paz posible y recordando, lo mejor... que hubo en el tiempo que estuvo contigo... te quiero recordar una vez mas que puedes contar conmigo!

Peregrino dijo...

Increìble las emociones que nos pueden despertar nuestras mascotas, que con el paso del tiempo se convierten en mucho mas que eso.

Lamento tu pèrdida, se lo que se siente.

Nos leemos.

el antiguo enemigo dijo...

Una persona capaz de sentir tanto amor por cualquier animal debe ser sin duda una gran persona.
Lamento tu perdida.